ANDRES
CALAMARO
"No
hay que estar lejos para sentir nostalgia"
Desde
sus vacaciones en los Pirineos, vía mail, dio precisiones
sobre
su nuevo disco "El cantante", su mirada de Kirchner
y su
decisión
de volver a tocar en vivo. ¡Salud!
Lejos
pero cerca, aislado en algún lugar de los Pirineos
pero conectado vía
internet
a las preguntas del Sí! y también a la realidad
Argentina (de Kirchner
al
éxito del rock local), Calamaro dice "Volver".
El dueño del silencio más ruidoso de nuestro
rock vuelve tras esa revolución productiva que empezó
con
el milenio (recordar el quíntuple "El Salmón",
del 2000, y todo el material
que
subió en MP3 a la web) y que es inversamente proporcional
a su
desaparición
de los escenarios allá por el 99, un par de meses
después de
telonear
a Bob Dylan en una gira española. Con ustedes, el
cantante.
La
terminación sonora de este disco es muy distinta
a la de "El Salmón"
o
a lo que subiste a la red últimamente, más
prolijo. ¿Que te impulsó a
tomar
esa decisión?
Esta
vez trabajamos, juntos, con Javier Limón (NdeR: productor
top de
flamenco:
Paco de Lucía, Morente) y Niño Josele (guitarra
flamenca). El
impulso,
como siempre, es hacer el disco lo mejor posible y un poco
de
historia.
Volver
a sacar un disco por las vías usuales ¿es
decisión, capitulación
o
qué?
Estoy
muy contento de trabajar de vuelta con discos. Igual no
creo que
me
embarque en el trabajo standard de un disco: lanzamiento,
ensayos y
promo.
Tampoco me hace muy feliz volver a leer comentarios de mi
trabajo y,
mucho
menos, de mi persona.
Alguna
vez me dijiste que cuando hacías "El Salmón"
tenías dos modelos:
Orson
Welles (que quería destruir la industria) y el Capitán
Ajab (Moby Dick)
¿Qué
hay detrás de este?
Las
grabaciones en vivo de Roberto Goyeneche y Juanjo Domínguez,
los
discos
de los 90 de Chavela Vargas, Los Panchos...Las canciones
en sí
mismas
y sus autores. Todo un "viaje" relativamente "beatle",
dejando que
los
músicos impriman su propia VERDAD: arte y sentimiento.
A
tantos kilómetros de Buenos Aires supongo que algo
se te debe
remover
por dentro cuando cantás "La distancia"
(Roberto Carlos) y "Volver"
(Gardel-Lepera)...
Las
melodías de Roberto Carlos las recuerdo a la vez
que las de Vox Dei,
Beatles
o Creedence. "Volver" es la canción evocativa
por excelencia. Creo
que
cualquiera evoca por igual y con la misma fuerza, no creo
que haya que
estar
lejos de casa para sentir la nostalgia heroica que imprime
esta canción
inmortal
en sus versos y armonías. De todas maneras, cuando
una canción
es
tan profunda, nos transmite una emoción que trasciende
las palabras.
Son
versos que redescubrimos cada vez con más sentido.
¿Cómo
fue que te fuiste acercando al flamenco?
Es
una cuestión de amistad, de humildad y de respeto,
también son las
casualidades
y la fuerza del destino. Pero por encima de todo, como el
jazz
y
el tango, es un lenguaje musical complejo y hondo. Son compases
que
están
dentro del swing natural del Río de la Plata, en
una curiosa y vital
coincidencia.
¿Estabas
enterado que Vicentico está teniendo un hit con "Algo
contigo"?
Es
un tema que desde la época de Los Abuelos estuvo
en mi top ten
personal.
Incluso una tarde en La Rural le agradecí a Chico
Novarro por tan
tremendo
bolero. Espero que Vicentico no se moleste: grabarla fue
un
accidente.
Cuando la empezamos a grabar habíamos olvidado que
estaba
en
su disco. Uh.
Alguna
vez te referiste con sorna al 20 de diciembre. Hablabas
de los
vecinos
de "Cabildo y cacerolazo". ¿Que opinión
te merece esta "primavera"
de
Kirchner?
Creo
que Kirchner está haciendo más de lo que pudo
haber prometido.
Le
deseo mucha suerte. Y que no vuelva a aparecer entre los
personajes
del
año de Gente.
¿Seguís
en guerra contra los horarios esclavos?
Es
una canción de El Salmón y ya. Nunca sufrí
la esclavitud de los
horarios
aunque es una letra que cualquier varón puede entenderla.
El
Cantante
lo grabamos de mañana, pero no me sentí esclavo
de las
mañanas
ni del mate, sino todo lo contrario. Fue una liberación.
¿Estás
siguiendo lo que pasa con el rock argentino, el éxito
interno
que
está teniendo? ¿No extrañás
estar peleando un lugar ahí?
¡¡Si
fuera por mí sería mucho menos famoso!! Prefiero
hacer como el
avestruz
o las ostras, que tienen perlas adentro. Igual me alegro
mucho de
saber
que le va bien a La Renga, Las Pelotas, Babasónicos
y Los Piojos.
Comparto,
y de verdad, los éxitos de los colegas.
En
este disco se mezclan temas propios con clásicos
del tango, el
folclore
y el bolero. ¿Te ves igualado con ese cancionero?
¿Hubiera
funcionado
un Calamaro-Lepera?
Yo
no me veo igualado con los clásicos, para nada. Creo
que sí funcionó
cuando
escribimos con Mariano Mores, fue todo tan importante y
tan... todo.
En
uno de tus temas propios, "La Libertad", citás
a Pappo preguntándote
donde
está. ¿La respuesta?
¿En
los pulmones?
La
letra de otro tema ("El Cantante") repetís
que la gente paga la entrada
por
verlo. ¿Alguna vez se volverá a abrir una
boletería por vos?
Sí.
Adelanto:
Cómo es el disco "El cantante"
Después
de años de renegar contra la industria discográfica
y sus
circunstancias,
Calamaro vuelve con un disco curioso. El hombre que con
la
llegada del nuevo milenio compuso (y se jactó de
ello) un personaje que
registraba
una canción diaria, lejos de las convenciones del
"estudio de
grabación"
y los horarios, vuelve con 12 temas de los cuáles
solamente
3
le pertenecen. El pulido final y su construcción
(músicos de flamenco y
salsa)
remiten a un nuevo y acabado sonido de sesiones hi-fi a
la
Steely
Dan que salpicó su clásico "Alta Suciedad"
(97).
Ahora,
Calamaro se zambulle en clásicos del cancionero popular
latino
(tangos,
zambas y boleros) y tres joyas propias que el fan impaciente
ya
pudo
haberse bajado de las canciones que Andrés colgó
virtualmente.
Estos
son: la conmovedora "Estadio Azteca" (un blog
de recuerdos donde
musicalmente
pone a jugar a Los Rodríguez con Pugliese), "La
Libertad"
(epifanía
de su obsesión con los temas carcelarios) y "Las
oportunidades"
(frase:
"la culpa es un invento muy poco generoso"). El
tema central, que
además
cierra el disco, clásico de la salsa escrito por
Rubén Blades y
popularizada
por Héctor Lavoe, lo encuentra cantando "Si
no me quieren
en
vida/ cuando me muera no me lloren".